domingo, 22 de enero de 2012

Amar apasionadamente

"El hombre que no ha amado apasionadamente, 
ignora la mitad más hermosa de la vida." (Stendhal)


Yo creo que el hombre que no ha amado no ha vivido todavía: amar lo es todo. Es un don de la vida el poder amar apasionadamente. No hay que pensar ni temer si después habrá dolor o rechazo, hay que vivir hoy la alegría y ese latir fuerte que es la pasión. Para mí, vivir es amar y admirar cuanto me rodea. Es sentir que el tiempo no me alcanza para ser feliz, y hacer felices a los que me rodean; es disfrutar al máximo tratando de no hacer daño a los demás; es arriesgarse y romper con lo convencional. Para mi vivir (y a pesar de lo usada esta frase sigue siendo válida) es hacerlo todo como si cada día fuera el último, creando, innovando sin temores. Decirle a las personas cuánto las amas y provocar en ellas una sonrisa, eso es vida. Quien no disfruta el solo hecho de estar en este mundo, de estar rodeado de personas diferentes a mí, de poderlas amar apasionadamente, no hace más que respirar y simplemente no ha conocido aún lo que es la vida.


El enamoramiento es una parte esencial del amor. Hay que amar apasionadamente… ¡siempre! Un hombre o una mujer sin pasiones no son humanos. En el amor, como en casi todas las cosas, la desgracia es creer que el punto de partida es el punto de llegada; y la felicidad, es pensar el punto de llegada como inicio: llego al final siempre para empezar de nuevo y, por eso, nunca termino de llegar. No he conquistado aún el amor, sino que hoy empiezo a realizarlo, a actualizarlo, a recrearlo y a proyectarlo una vez más hacia el futuro. Y así siempre…. Si me limito a conservar lo adquirido seré un desgraciado, pues no tengo tarea ni proyecto hacia el futuro. Hay que enamorarse una y otra vez, incluso de la misma persona. Casi siempre el papel de la voluntad es el de mejorar los sentimientos, es decir, encauzarlos al amor, pues en la naturaleza humana (a diferencia de la divina) la voluntad no puede amar de forma completa, adecuadamente humana, sin la ayuda del sentimiento y de la sensualidad. Es decir, la voluntad humana requiere de los sentimientos: Amar sólo con la voluntad es sobrehumano, supera nuestras posibilidades.


No olvidemos que la clave de la felicidad es dejar de tener miedo... miedo a ser rechazados, a ser ignorados; miedo a ser el foco de atención, miedo a que nos reprochen algo, miedo a que nos juzguen; miedo de no ser como a los demás les parece que debemos ser; miedo a no gustarle a los demás; miedo a opinar fuera de lugar; miedo a amar apasionadamente, miedo a equivocarnos, miedo a sentir, miedo a vivir, miedo a dejar de tener miedo..... Todos tenemos los medios para alcanzar la felicidad y no somos capaces de usarlos porque seguimos teniendo miedo.... hay que lanzarse a amar apasionadamente y dejar atras todos los miedos.